Salón de la Fama
Amados y odiados, vilipendiados y respetados, nobles y cretinos. Todos brillantes.
Forman parte de un selecto grupo de prohombres cuya luz iridiscente trascendió su propia época, por eso y por otras veleidades de la historia, son parte de nuestro salón de la fama.
NUESTROS HÉROES HISTÓRICOS
1. Ambrose Gwinett Bierce (Periodista y Escritor) (1842-¿1914?)
Grande entre los grandes. basta con leer sus obras, en particular “El diccionario del diablo”, para darnos cuenta de su magnífico e inolvidable legado. Un hombre cuya inteligencia atraviesa su tiempo y trasciende al nuestro.
2. Diógenes de Sinope (Filósofo) ( 412 a.c. -323 a.c.)
Apodado con total justicia por sus vecinos de la antigua Atenas como “el cínico”, Diógenes, es el fundador del cinismo, en ese entonces esta palabra se refería a una de las escuelas más originales e innovadoras del pensamiento filosófico de la época. El término en verdad ya tenía una etimología algo peyorativa ya que “cínico” proviene del griego “Kynikos” que significa “perros”, en alusión a la vida despojada que llevaban Diógenes y sus seguidores. Justamente en el cuadro, se lo ve en lo que era su casa: un barril, rodeado de los mejores amigos del hombre.
3. Samuel Langhorne Clemens (Mark Twain) (1835-1910)

Genial escritor y periodista norteamericano. Su literatura estuvo ornada con un humor pletórico de maravillosas sutilezas, además de un ligero sarcasmo y un uso maravilloso de la ironía. Una que van más allá de sus fábulas a orillas del Misisipi. Autor de las más recordadas frases célebres hasta el día de hoy. Todavía se sigue citando su estupenda respuesta cuando la prensa escrita lo dió por muerto en la seccion de obituiarios. Twain envió un memorable telegrama al New York Times con la aclaración: “Noticia de mi muerte: demasiado exagerada”




